Tipos de amianto

El amianto o asbesto es el nombre genérico con el que se designa a un mineral fibroso del grupo de minerales metamórficos relacionado con los silicatos. En primer lugar, clasificamos el asbesto en:

  • Serpentinas: las fibras que componen a esta tipología son flexibles y, por lo general, alargadas y enrolladas. Dentro de este grupo encontramos al asbesto blanco (crisotilo). 
  • Anfíboles: aquí se incluyen aquellos tipos de asbesto compuestos por fibras cortas, rectas, rígidas y, por lo general, afiladas. En este grupo se sitúan el asbesto azul (crocidolita), asbesto marrón (amosita), asbesto verde (tremolita), asbesto antofilita y la actinolita amianto. 

Tipos de amianto

ASBESTO BLANCO O CRISOTILO

El asbesto blanco se caracteriza por, tal y como se ha mencionado, las fibras que lo componen son redondas y rizadas, al contrario que ocurre con el resto de tipologías de amianto, cuyas fibras son muy afiladas. Gracias a esa forma rizada, llamada de serpentina, hace que las fibras sean más difíciles de inhalar, por ello puede considerarse como el menos peligroso para la salud

No obstante, el amianto blanco ha sido el que más uso comercial ha recibido, por ello las consecuencias sanitarias que ha tenido son mayores que el resto de tipo de amianto. Es decir, es el menos peligroso, pero su elevado uso ha hecho que las víctimas del amianto blanco hayan sido las más altas, ya que una exposición continua a este asbesto lo hace igual de peligroso que el resto. 

 

ASBESTO MARRÓN O AMOSITA

Al contrario que ocurre con el amianto blanco, las fibras que componen al amianto marrón son rectas y acabadas en punta, lo cual lo convierten en un material muy peligroso para las personas que tengan contacto con él sin medidas de protección. Tal y como indica su nombre, sus fibras son de color marrón, aunque en ocasiones pueden ser de color gris claro. 

 

ASBESTO AZUL O CROCIDOLITA

El asbesto azul es uno de los más peligrosos debido a que está compuesto por una cantidad abundante de finas y afiladas fibras. Además, estas fibras se quiebran muy fácilmente, lo cual facilita la inhalación de estas. No obstante, ha sido uno de los tipos de amianto menos usado comercialmente, ya que su capacidad ignífuga es mucho menos efectiva en comparación con otras tipologías de asbesto, por lo que no caló tanto en el sector de la construcción. 

No obstante, el amianto azul cobró otros usos: tejados, paredes, suelos y techos, así como tuberías y cañerías. Pero, afortunadamente, debido al riesgo que supone este tipo de asbesto para la salud de las personas, en España fue prohibido en el año 1984, mientras que el amianto blanco fue prohibido posteriormente en 2002. 

 

ASBESTO VERDE O TREMOLITA

Este tipo de amianto es el que más fácil se puede encontrar en la naturaleza, pero de los que menos uso comercial ha obtenido. Sin embargo, si ha llegado a formar parte de algunos elementos usados diariamente por las personas, como son el talco o, incluso, algunos juguetes para niños

 

ASBESTO ANTOFILITA

El asbesto antofilita se constituye como el que menos uso comercial ha recibido debido a su menor capacidad de duración. Es más, el uso comercial que recibió fue en ciertas pinturas y selladores industriales, por lo que las personas que más han sufrido sus consecuencias sanitarias han sido trabajadores en astilleros o mineros. 

 

LA ACTINOLITA AMIANTO

Esta tipología es bastante parecida al asbesto verde o tremolita, debido a que su coloración es entre blanca y verdosa. Tiene dos presentaciones: 

  • Forma fibrosa: sus fibras adoptan una forma alargada y fina, lo cual potencia su peligrosidad. 
  • No fibrosa: curiosamente este tipo no forma fibras, lo que hace que sea menos peligroso que el resto de tipos de asbesto. 

 

El amianto es un mineral muy perjudicial, sobre todo al final de su vida útil y es esencial que una empresa especializada en su manipulación se encargue de la gestión de este.