¿Se puede restaurar el amianto?

En la actualidad, el amianto es un problema más que evidente por las consecuencias sanitarias que provoca y seguirá provocando. Dicho material posee una vida útil cifrada entre los 30 y los 50 años tras su fabricación. La vida útil del 65% de los elementos que fueron fabricados con este mineral está finalizando en pleno 2020. Debido a esto, es común encontrar grietas, fracturas y desperfectos en las cubiertas, bajantes u otros elementos de uralita con amianto. Este problema se encuentra principalmente en los tejados ya que es el objeto más expuesto a las condiciones climatológicas y, por tanto, el que más rápido se deteriora. 

Si nos encontramos con una cubierta o cualquier otra construcción realizada con amianto que esté estropeada, rota o partida, es obligatorio realizar su retirada según establece la Orden de 7 de diciembre de 2001 por la cual se modifica el anexo I del R.D. 1406/1989, de 10 de noviembre, en la cual se imponen las limitaciones a la comercialización y al uso de ciertas sustancias y preparados peligrosos. 

En dicha modificación, se establece que «El uso de productos que contengan las fibras de amianto mencionadas en los puntos 4.1 y 4.2, que ya estaban instalados o en servicio antes de la fecha de entrada en vigor de la presente Orden, seguirá estando permitido hasta su eliminación o el fin de su vida útil».

Cabe mencionar que los elementos que mencionan los puntos 4.1 y 4.2 son: Crocidolita, Amosita, Amianto antofilita, Amianto actinolita, Amianto tremolita y Crisotilo. 

 

Tratamientos usados para reparar las cubiertas de Uralita

Algunos de los procedimientos que se realizan, pero que, evidentemente, resultan ineficaces a la par que ilegales; son las bandas butílicas impermeables. Estas consisten en una forma de evitar que el agua se filtre a través de las grietas de la cubierta de amianto. Mediante este sistema se consiguen frenar las goteras, es decir, hace que la cubierta cumpla con su función impermeabilizante. Sin embargo, la grieta sigue estando ahí, por lo que la liberación de las fibras de amianto continúa sucediéndose, concretamente de la parte inferior de la cubierta hacia el interior del edificio o instalación. Además, antes de instalar la banda butílica impermeable se debe cepillar la grieta para garantizar la total adhesión a la placa de amianto, por lo que se incentiva la dispersión de llamado “polvo de amianto” que contiene las fibras. 

Otra de las opciones a la que recurren muchas personas con cubiertas de uralita con amianto deterioradas es aplicar pintura de clorocaucho. Esta se utiliza también para impermeabilizar y evitar la filtración de agua. No obstante, el problema sigue siendo la grieta, al igual que con las bandas butílicas impermeables, ya que la grieta sigue estando presente y, por tanto, las fibras continúan dispersándose en el ambiente. Además, el procedimiento es similar al anterior porque se debe limpiar la superficie de la placa de uralita con un cepillo, propiciando así la dispersión de las fibras de amianto. 

Al reformar la placa con amianto está incumpliendo el Real Decreto 1406/1989, de 10 de noviembre, lo que puede suponer multas que varían entre los 30.000 y los 600.000€. Asimismo, la persona que realiza la modificación se expone a gran cantidad de fibras de amianto poniendo en peligro su salud y la de las personas que se encuentren en los alrededores. De igual modo, los ayuntamientos y demás instituciones públicas pueden solicitarnos el Certificado de Destrucción de Residuos Peligrosos, el cual se constituye como una garantía de que el amianto ha sido retirado por una empresa homologada para ello y ha sido depositado en un vertedero homologado para la gestión de dicho material. En caso de no poseerlo dichas instituciones podrán emprender acciones legales contra el exposeedor de la Uralita. 

 

Uralita sin amianto

Si no sabe si la Uralita que tiene en su nave, vivienda o edificio contiene amianto es importante conocer la fecha de fabricación ya que tras la prohibición del amianto en España en el año 2002, las placas de uralita no dejaron de fabricarse, sino que ya no estaban compuestas por este mineral fibroso. Es por ello que, aparentemente, pueden llegar a confundirse. Puedes seguir estos pasos para saber si la Uralita contiene amianto, aunque la principal diferencia se percibe en el año en el que fueron fabricadas, ya que si dicha fecha es previa a la prohibición lo más probable es que sí contenga amianto. Asimismo, si en la placa aparece la inscripción NT (Nueva Tecnología) es porque está completamente libre de amianto debido a que se fabricó después de 2002.