¿Qué hacer si mi vecino tiene uralita en su casa?

¿Te ha preocupado alguna vez la presencia de uralita cerca de tu hogar? Es comprensible que la idea de tener algo relacionado con este material cerca de los tuyos pueda causar inquietud, pero es importante tener en cuenta que el fibrocemento, también conocido como uralita, no es peligroso mientras no se manipule de forma incorrecta o esté deteriorado.

Es importante destacar que la uralita con amianto, en su mayoría, es considerada como amianto no friable, lo que significa que el riesgo de dispersión de fibras de amianto es mínimo. La mayor dispersión de fibras al ambiente se realiza cuando el fibrocemento se manipula, rompe, resquebraja o ha llegado al final de su vida útil.

¿Cuándo pasa a ser peligrosa la uralita o fibrocemento?

Como acabamos de explicar, el amianto es un material peligroso, pero eso no significa que la presencia de uralita en nuestro entorno sea una amenaza para nuestra salud mientras se encuentre en buen estado. Por el contrario, a medida que el tiempo avanza, el material se deteriora y comienza a elevarse seriamente el riesgo de liberación de fibras al ambiente. Inhalar fibras de asbestos es tan peligroso que causa enfermedades como asbestosis, mesotelioma o cáncer de pulmón entre otras graves dolencias.

La liberación de fibras, como hemos dicho, ocurre cuando el material se deteriora por el paso del tiempo, causas meteorológicas o por su manipulación. Por este motivo es una idea totalmente peligrosa, e ilegal, manipular estos residuos o estructuras con contenido de amianto sin los requisitos marcados por la legislación española. Por tanto, es necesario contratar los servicios de una empresa especializada en retirada y gestión de amianto, asegurando que tenga las licencias y homologaciones obligatorias para realizar este tipo de trabajos.

 

¿Es obligatorio retirar la uralita?

Desde el año 2002, está prohibido el uso y comercialización de cualquier tipo de amianto en España, pero actualmente siguen existiendo estructuras y objetos con amianto que se construyeron previamente a la prohibición. Debido a la enorme presencia de dichas estructuras por todo el país, se permitió que se mantuvieran si el propietario así lo deseaba hasta el final de su vida útil. Esto es solo si se conservase en perfecto estado, nunca si fuese ya demasiado antiguo y estuviese deteriorado, ya que la reparación del material si está prohibida en nuestro país.

 

¿Qué hacer si mi vecino tiene uralita en su propiedad?

Se pueden dar dos casos:

  • Uralita en mi comunidad de vecinos

En este caso, lo primero sería comunicarlo a la administración de propietarios para que se inicie el procedimiento de retirada de amianto a través de una empresa especializada. En caso de que la comunidad o parte de ella se niegue a la retirada de amianto, deberá acudir a la autoridad local y presentar un escrito en el ayuntamiento para denunciar lo que ocurre.

  • Edificio o casa de al lado con uralita

El hecho de convivir con uralita no es agradable para nadie y menos si no puedes controlarlo, ya que no puedes realizar las inspecciones para conocer el estado en el que se encuentra el fibrocemento. Debemos recordar que aún no es obligatorio retirar el amianto que se encuentra en buen estado. En cambio, si comprobamos visualmente que la estructura presenta agujeros o grietas, se recomienda informar a la propiedad del estado, o en su defecto, al administrador del edificio solicitando la pronta retirada. En caso de no acceder, se puede realizar una denuncia ante el SEPRONA.

 

Como ya hemos visto, si nuestro vecino ha construido o tiene una estructura de uralita con amianto junto a nuestro hogar o lugar de trabajo, es importante tomar medidas para proteger nuestra salud y seguridad. Si la construcción es nueva, puede tratarse de fibrocemento sin amianto, ya que la construcción con materiales con amianto está terminantemente prohibida desde 2002. La primera acción a realizar es informar a la autoridad local mediante la presentación de un escrito en el ayuntamiento. Una vez hecho esto, es probable que se lleve a cabo una investigación para determinar si la construcción ha sido aprobada y si los materiales utilizados cumplen con las normas legales.