Métodos de detección de fibras de amianto

En el presente existen varios métodos para detectar amianto. El Real Decreto 396/2006 estableció el método MTA/MA-051, del Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo, como el recomendado. Sin embargo, este queda obsoleto en el presente, ya que la ciencia y la tecnología han avanzado a pasos agigantados en los últimos años. 

 

Método MTA/MA-051

El método MTA/MA-051 consiste en analizar muestras de aire a través de un filtro de membrana, en el cual quedan retenidas las fibras de amianto. Sin embargo, a pesar de que este sea el método estipulado por el Boletín Oficial del Estado (BOE), no consigue detectar aquellas fibras más finas o cortas, las cuales son nocivas también. 

 

Encontramos, por tanto, otras técnicas analíticas para la detección de fibras de amianto en materiales de construcción, principalmente: 

 

Microscopía Electrónica de Barrido (MEB):

Esta técnica no suele usarse como la primera para detectar el amianto. Esto se debe a que no se pueden aprovechar ciertas propiedades ópticas como, por ejemplo, el color, la cual suele ser una de las evidencias más determinantes. 

Aun así, este método ofrece ciertas ventajas como las posibilidades de aumento y detalle, que son mucho mayores que en la microscopía óptica utilizada en el método MTA/MA-051. Además, el método MEB permite realizar, también, un microanálisis por dispersión de energías de rayos-X (EDAX) para conocer la composición del material y hacer una medición exacta de la longitud de las fibras que lo componen. 

 

Difracción de Rayos-X (DRX):

Este método consiste en una técnica comparativa que se basa en el hecho de que cada cuerpo cristalino presenta una respuesta específica a los rayos X, la cual se refleja en un difractograma que presentará ciertos picos. La comparación llega cuando se cogen estos difractogramas y se cotejan con otros recogidos de bases de datos específicas. Con ello se permite identificar con recisión la composición de la muestra. 

Sin embargo, aunque parezca la técnica más adecuada, tiene ciertas desventajas:

  • Para obtener un buen resultado en un análisis DRX es imprescindible que el compuesto esté presente en una cierta concentración. 
  • Como los minerales de amianto son fibrosos, estos son difíciles de triturar, lo cual es necesario para preparar la muestra, por lo que su respuesta ante dicho método no es muy intensa. 
  • Normalmente, los minerales de amianto se encuentran combinados con otros materiales, los cuales deben ser eliminados para centrar la técnica en los primeros. Para ello se suele recomendar la técnica del tamizado. 

 

Actualmente, estas técnicas son las estipuladas por ley en España, junto al método MTA/MA-051. No obstante, son técnicas estipuladas como efectivas a inicios del siglo XXI, por lo que pueden ser mejoradas. Con ellas se permite analizar la cantidad de amianto que se encuentra en algún material y así determinar su grado de nocividad. Sin embargo, aún queda mucho por avanzar, ya que estos métodos pueden no ser del todo precisos, pero al ritmo al que evoluciona la ciencia y la tecnología en pleno siglo XXI, contamos con que no tardarán mucho en aparecer.