El canalón de fibrocemento

A la hora de hacer mención a los materiales de construcción en los que se utilizó el amianto, siempre se suele relacionar directamente con las placas de uralita. Es cierto que estas fueron las más utilizadas, de ahí que se denominen de forma homónima a la empresa que las fabricaba y vendía en España: Uralita S.A. Estas planchas fueron usadas con el fin de revestir paredes y techos de edificios tanto públicos, como privados. Sin embargo, la uralita no adopta únicamente esta forma, sino que es posible encontrarla, también, en forma de canalones para los tejados

La finalidad de los canalones, tanto aquellos fabricados con fibrocemento con amianto como los que no, es redireccionar las aguas pluviales. Mediante esto se consigue que el agua no se acumule en los tejados, lo cual puede provocar goteras, inundaciones, y otros tantos desperfectos. No obstante, aunque los canalones de fibrocemento no estén tan difundidos, no quiere decir que sean menos perjudiciales para la salud que las placas de uralita. 

El fibrocemento es un material compuesto por cemento y por algún material fibroso, como lo es el amianto. Sin embargo, no todos los fibrocementos poseen amianto, ya que el material fibroso puede ser, también, de vidrio, por ejemplo. Esta mezcla convierte al fibrocemento en un material inocuo, pero no siempre fue así. Hasta la prohibición del amianto en España en 2002, el amianto era un material altamente utilizado en la industria de la construcción, principalmente, debido a su bajo coste. También fue utilizado en otras industrias como en la naval o en la ferroviaria. Esto ha provocado que aún en la actualidad sea posible encontrar canalones fabricados con amianto en los edificios españoles, ya que nunca se ha llevado a cabo un plan de desamiantado en nuestro país. 

Sin embargo, a pesar de que el amianto sea peligroso para la salud humana, no puede manipularse por cualquier persona. La retirada de canalones fabricados con este material, así como el resto de fabricaciones con amianto, no puede llevarse a cabo por cualquier persona. Esto puede provocar un riesgo para la salud aún mayor, por ello la ley estipula que solo las empresas homologadas para la retirada del amianto pueden llevar esta acción a cabo.

 

¿Posee mi canalón amianto?

Para saber si un canalón está fabricado o no con amianto, se deben seguir los mismos pasos que con otras construcciones:

  • Comprobar la fecha de fabricación o instalación, ya que, si el canalón fue fabricado antes del año 2002 es muy probable que este posea amianto.
  • Buscar la factura de la instalación debido a que en ella pueden aparecer los componentes del canalón en sí. 
  • Buscar la inscripción NT. Esta significa “Nueva Tecnología” y se comenzó a incorporar para diferenciar aquellos elementos libres de amianto.
  • Solicita a una empresa especializada que extraigan una muestra para mandarla a analizar para determinar el origen de las fibras que componen el canalón. 

Si al seguir dichos pasos, conseguimos determinar que los canalones de nuestro edificio poseen amianto, lo que habrá que hacer será proceder a la contratación de una empresa especializada para su retirada. Al finalizar su vida útil (cifrada en los 25 – 30 años, aproximadamente) el amianto se deteriora y comienza a liberar sus fibras. La inhalación de estas se encuentra estrechamente relacionada con múltiples enfermedades pulmonares. Por ello, siempre se recomienda llevar a cabo la retirada de este cancerígeno material antes de que las consecuencias sean irreversibles.