El amianto en el Parlamento Europeo

La retirada del amianto se encuentra, afortunadamente, a la orden del día en los debates del Parlamento Europeo. Esta propuesta está siendo impulsada, principalmente, por Manuel Bompard, eurodiputado del grupo de izquierda en dicha institución. Este denuncia la abundante presencia de amianto en los diferentes Estados miembro de la UE y la insta a llevar a cabo la retirada de este material cuanto antes. “El amianto es un veneno que ha arruinado muchísimas vidas y que sigue haciéndolo, hay cerca de 250.000 personas que sufren las secuelas de este material”, afirma el eurodiputado, según el diario de información sanitaria y de salud Gaceta Médica

La Comisión de Medio Ambiente, Salud Pública y Seguridad Alimentaria, cuyo ponente de opinión es Bompard, denuncia que en el presente hay cientos de millones de personas que siguen expuestas al amianto, a pesar de que se conozcan desde hace décadas los riesgos sanitarios que esto supone. Dentro de estos cientos de millones, cabe recordar que no existe solo la exposición laboral, sino que están también, la de origen paraprofesional, doméstico o medioambiental. 

El eurodiputado insiste de que la legislación de la UE sigue siendo insuficiente. En España, por ejemplo, diversas asociaciones llevan meses instando al Gobierno de España a llevar a cabo el desarrollo de una Ley Integral del Amianto. Entre ellas encontramos la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR) o la Asociación de Víctimas Afectadas por el Amianto en Cataluña (AVAAC), entre otras. Sin embargo, Bompard insiste en que la legislación no basta. Sino que es necesario que las autoridades públicas lleven a cabo procesos de desamiantado y proporcionen financiación pública para ello. 

Asimismo, el amianto se constituye como una cuestión de desigualdad social. Tal y como afirma el eurodiputado, este material tiene más afectación en aquellas personas que trabajan en sectores “más duros”, así como en mujeres y niños de poblaciones pobres y marginadas. A nivel internacional, encontramos además que la UE sigue permitiendo que se exporte amianto a países del tercer mundo, lo cual lamenta Bompard al reflejar esto lo poco ejemplar que resulta ser esta institución. 

Es por todo ello que se insta a la UE a que se lleven a cabo medidas concretas y efectivas para erradicar el amianto de los Estados miembro. A través de la denominada ‘Estrategia Europea de Eliminación del Amianto’ se pretende apoyar a los diferentes países para poder realizar un plan de desamiantado a nivel local, regional y nacional. Con ello se pretende minimizar las alarmantes cifras de afectados por el amianto que la OMS prevé (hasta 300.000 fallecidos), así como dar por terminada la batalla histórica del amianto entre la salud social y los intereses monetarios de Estados y empresas.